PROMESAS PELIGROSAS

OTRA LECCIÓN SOBRE LA VIOLENCIA

Por: Francisco Javier Quintanar

Bien se podría decir que Promesas Peligrosas (Eastern Promises) la nueva cinta de David Cronenberg (Dead Ringers, La Mosca, Crash, entre otras) forma parte de una especie de díptico iniciado en el 2005 con Una Historia Violenta (A History of Violence) no sólo porque vuelve a usar a Viggo Mortensen como protagonista principal, sino porque ambas cintas giran en torno a un tema único: la violencia y sus manifestaciones.

La anécdota es muy sencilla: En Londres, una chica embarazada llega a un hospital donde, tras dar a luz; pierde la vida. La única constancia que deja de su identidad y existencia en una pequeña libreta escrita en ruso, y que es encontrada por Anna, la enfermera en turno que la asiste; quien se da a la tarea de localizar a los familiares (y al posible padre) de esta jovencita. Esta búsqueda la llevará a encontrarse con Semyon, un aparentemente afable restaurantero ruso, quien es en realidad un líder del vory v zakone, una organización mafiosa que se dedica a traficar con mujeres y a otras actividades ilícitas. Él y su hijo Kirill, están involucrados en lo que le pasó a la jovencita, por lo que primero intentan negociar y más adelante amenazar a la enfermera para que no divulgue lo que el diario oculta. En medio de esta trama se encuentra también Nikolai, chofer, enterrador y sicario de Semyon quien poco a poco comienza a involucrarse en estos acontecimientos y que tomará partido, acorde a sus ocultas intenciones y (¿por qué no decirlo?) de acuerdo a lo que su conciencia le dicta.

En Una Historia Violenta, la violencia surgía de un individuo aparentemente normal (enclavado en una tranquila comunidad), el cual en realidad resultaba poseer un oscuro alter-ego que pareciese ser el verdadero responsable de su agresividad. Mentras que en Promesas Peligrosas, Nikolai esta imbuido en un entorno violento en sí (como puede ser el ámbito de la mafia rusa) y se comporta conforme a dicho entorno, pero irónicamente, tras de su máscara de asesino frío y calculador; se oculta un personaje diametralmente opuesto con sus propias intenciones.

La oposición entre lo bueno y lo malo, toman diferentes facetas en la cinta: por un lado tenemos al mencionado Nikolai y los fines ocultos que rigen sus decisiones, que contrastan con la imagen apacible y hasta bonachona de Semyon, quien puede alcanzar niveles bestiales de ira y agresividad y que no tiene el menor empacho de disponer de quien sea, con tal de mantener su reputación y la de su hijo incólumes. Por otra parte, Kirill es pendenciero e iracundo, explota con mucha facilidad y toma decisiones que le traen, en corto plazo, toda serie de problemas para sí y para su familia. Sin embargo, con el asunto de la jovencita muerta y su bebé, tendrá que decidir entre su fidelidad, su integridad y la amistad que sostiene con Nikolai. En si, una galería de personajes cuyas apariencias guardan poca congruencia con sus verdaderas identidades y conductas.

De primera instancia, Promesas Peligrosas parece muy alejada de las obsesiones comunes presentes en otros trabajos del realizador. Sin embargo, esto no significa que las constantes autorales de Cronenberg se encuentren totalmente ausentes: por ejemplo, los tatuajes de los criminales constituyen no sólo un código y manera de identificación entre los mafiosos rusos, sino que a través de ellos podemos obtener prácticamente una explicación sociológica de quien los porta, e inclusive su carácter y temple. Cada tatuaje revela un pasaje en la vida de su poseedor... La piel que muestra los secretos que las personas ocultan: aunque de manera latente, los postulados de la Nueva Carne parecen seguir tan presentes como siempre.

Así, Promesas Peligrosas es un filme que se complementa muy bien con su antecesor. Y no es todo, juntos forman un perfecto díptico sobre la violencia y las razones por las cuales los individuos justifican su uso. No es una apología, sino más bien un acercamiento íntimo a una de las manifestaciones más polémicas (y más naturales) del ser humano.

Promesas Peligrosas. Título Original: Eastern Promises. Dirige: David Cronenberg. Guión: Steven Knight. Fotografía: Peter Suschitzky. Música: HowardShore. Edición: Ronald Sanders. Actúan: Viggo Mortensen (Nikolai), Vincent Cassel (Kirill), Armin Mueller-Stahl (Semyon), Naomi Watts (Anna), Mina E. Mina (Azim), Aleksandar Mikic (Soyka), Sarah-Jeanne Labrosse (Tatiana), entre otros. Duración: 100 minutos. Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, 2007.

Director General: Alejandro Leal

Editora en Jefe: Lucía M.Valle

Colaboradores: Ana Carla Díaz, Francisco Javier Quintanar, María Lourdes Alvizo, Mario Villanueva S. y Perla Schwartz - Asistente Editorial: Maricela Olmos

Copyright © 2000-2008 TuCinePortal.com - Prohibida la reproducción parcial o total

 

 

BÚSQUEDA EN TuCinePortal.com powered by FreeFind

Foro

DVD

Promociones

Archivo

Soundtracks

Cine en Libros

Cine en TV

Cine Biografías

Checa tu Cartelera