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ESPECIAL
LOS "PANCHOS" EN LOS OSCARES
Por:
Fabián de la Cruz Polanco
(ENVIA
UN COMENTARIO AL AUTOR)
Desde que fue fundada en mayo de 1927, por 36 miembros importantes de la industria fílmica estadounidense, la entrega del Oscar de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas se ha caracterizado por el glamour, el buen gusto, y la sobriedad del evento entre millones y millones de espectadores que siguen esta ceremonia que, para muchos, califica lo mejor del cine.
Sin embargo, y como sucede en cualquier evento importante, los "osos" (ridículos, también conocidos como "panchos") no se hacen esperar y han sido muchas las luminarias que pierden su encanto al encabezar las situaciones más divertidas, aunque ellos piensen lo contrario, y que se pueden contar en cientos y cientos de anécdotas, pasando por actos subversivos, vestidos inapropiados y malabares y caídas que solamente creíamos poder disfrutar en una pista de circo. Recordemos pues algunas de las situaciones más divertidas y recordadas de la entrega del Oscar.
En 1969, la debutante Barbra Streisand fue más que criticada al presentarse a recibir su Oscar como Mejor Actriz por "Funny Girl" (el cual empató con la ausente Katherine Hepburn por "El León en Invierno") con un atuendo que, más que vestido de noche, parecía una pijama transparente.
Diez
años más tarde, en 1979, Raquel Welch, quien fue presentadora, utilizó un
vestido tan apretado que, incluso, durante toda la ceremonia permaneció de
pie.
Años después Lizzy Gardiner, ganadora del Oscar al Mejor Vestuario por "Priscila, la Reina del Desierto", apareció con un vestido confeccionado en su totalidad con tarjetas de crédito.
El año más caótico, en lo que a "osos" se refiere, fue 1973, cuando Marlon Brando envió a una falsa india a recoger el Oscar por su trabajo en "El Padrino". La mujer, en lugar de limitarse a recoger el premio y ya, tuvo la idea de dar un discurso político que fue abucheado por los presentes; asimismo, un hombre completamente desnudo atravesó el escenario mientras David Niven leía unas nominaciones.
Pero esa no fue la única noche en que el Oscar tuvo mala estrella. En 1994, David Letterman tuvo la "puntada" de meterse el pie en la boca durante su rutina cómica, para bromear sobre la pronunciación de los nombres de dos nominadas: Oprah (Winfrey) y Uma (Thurman).
En 1991, Jack Palance, quien ganó la estatuilla al Mejor Actor de Reparto por "City Slickers", se puso a hacer ¡lagartijas! en pleno escenario, con todo y sus 72 años de edad.
Tom Hanks, en 1993, agradeció su Oscar por "Filadelfia" y lo dedicó a su maestro de actuación, sacándolo prácticamente del closet al decir que era gay... ¿les parece conocida la anécdota? Así es, esta "chistosa" situación sirvió como marco para escribir el guión de "¿Es o no Es?".
Finalmente,
ya para no "quemar" a nadie más, algunos de los "panchos" realizados por ganadores
del Oscar al momento de recibir y llegar por su premio han sido: Roberto Benigni
quien, al escuchar que había ganado por "La Vida es Bella", se transformó
en un verdadero torbellino al brincar, gritar y aplaudir desde su asiento
hasta el escenario y viceversa. Gwyneth Paltrow fue otra de las chistosas,
al agradecer su Oscar de Mejor Actriz por "Shakespeare Apasionado" de manera
poética. Pedro Almodóvar, al recibir el Oscar a la Mejor Película Extranjera
por "Todo Sobre mi Madre", quien prácticamente fue sacado a la fuerza del
escenario por Antonio Banderas, al exceder su tiempo del discurso. Trey Parker
y Matt Stone, autores de la canción nominada en el 2000, "Blame Canada", fueron
a la ceremonia vestidos de mujer, como protesta por el conservadurismo de
la Academia y por la "osadía" de haberlos nominado al lado de Phill Collins...
y mejor ¡hasta ahí le dejamos!