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HARRY
POTTER Y EL PRISIONERO DE AZKABÁN
POR FIN LA FRANQUICIA DE HARRY POTTER ALCANZA UN NIVEL CINEMATOGRÁFICO FORMAL, LO QUE COLOCA A EL PRISIONERO DE AZKABÁN COMO LA MEJOR DE LAS TRES CINTAS DE LA SAGA Y LA PRIMERA EN TOMAR EN SERIO AL MAGO Y SU ENTORNO
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Por: Alejandro Leal
La piedra filosofal (2001) lo dio a conocer en el cine desatando la pottermanía, mientras que La cámara secreta (2002) consolidó la franquicia de las adaptaciones a la pantalla de las novelas de J. K. Rowling, pero es El prisionero de Azkabán (2004) el primer filme de la saga que alcanza un verdadero nivel cinematográfico, con el mexicano Alfonso Cuarón en la dirección.
Escogido
quizá en primera instancia por el éxito mundial de su cinta
Y tu mamá también (2002), llamando la atención
de los productores por su peculiar visión de la adolescencia en aquel
filme, lo cual le calificaba para abordar la transición de Harry Potter
a la pubertad, los resultados de su elección como director de El
prisionero de Azkabán van mucho más allá de este
considerando.
Chris Columbus edificó las dos primeras cintas con su innegable don palomero, haciendo de aquéllas efectivas piezas de entretenimiento (más la primera que la segunda), pero no más. En cambio, Alfonso Cuarón, quien para nada puede ser etiquetado como director de encargo, recreó el concepto y lo maduró, siendo El prisionero de Azkabán la primera película formal de la franquicia, ya que no sólo es la mejor de las tres sino la primera que se toma en serio a Harry Potter y su entorno.
Sirius
Black (Gary Oldman) tiene una cuenta pendiente con Harry Potter desde hace
13 años, misma que pretende saldar tras escapar de la prisión
mágica de Azkabán. Él fue el asesino de los padres de
Harry, y esta vez no tendrá las mismas consideraciones de antaño,
ya que está dispuesto a eliminar definitivamente al último miembro
de la mágica familia, así que ahora que Harry está por
retomar los estudios en Hogwarts, su tercer año le espera con nuevas
y desagradables sorpresas.
Acertadamente,
los efectos especiales no son los protagonistas de la película, al
contrario de sus dos predecesoras, sino los personajes de la trama, quienes
adquieren verdadera tridimensionalización en sus caracteres, en profuso
trabajo de interiorización por parte de Cuarón para hacer de
éstos gente lo más real posible en un mundo de fantasía.
Cuarón
se preocupa por hacer un filme de verdad, sin engolosinarse en las triquiñuelas
de los efectos digitales, mismos que en esta ocasión son meros accesorios
de la anécdota, como deberían ser en cualquier filme y no como
lo que son actualmente en toda la industria hollywoodense:
una
perniciosa peste que infecta de principio a fin a cualquier cinta que quiere
ocultar sus limitaciones bajo el manto de fatuos fuegos de artificio.
Harry Potter y el prisionero de Azkabán. Título Original: Harry Potter and the Prisoner of Azkaban. Dirección: Alfonso Cuarón. Guión: Steven Kloves. Fotografía: Michael Seresin. Música: John Williams. Actúan: Daniel Radcliff, Emma Watson, Rupert Grint, Gary Oldman. Duración: 136 minutos. Estados Unidos, 2004.